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LOS
PRINCIPALES DIOSES DE EGIPTO
según
el egiptólogo W. Budge
(1)
Presentación y
traducción: Leo Froidebise
Atum
Según la tradición egipcia, es
el más antiguo de los dioses, se le llama:
«el dios divino, aquel que se ha
creado a sí mismo, el hacedor de los dioses, el creador de los
hombres, aquel que ha extendido los cielos, aquel que ha
iluminado el Tuat con sus ojos (es decir, el sol y la
luna). Ya existía cuando el cielo no existía, la tierra no
existía, los hombres no existían, los dioses no habían nacido,
la muerte no existía».
No se ha dicho bajo que forma
existía, pero creó para sí mismo un lugar donde morar, la gran
masa de las aguas celestes a la que los egipcios dieron el nombre
de Nun. Vivió allí un cierto tiempo completamente solo y
luego, por una serie de esfuerzos del pensamiento, creó los
cielos, los cuerpos celestes, los dioses, la tierra, los hombres
y las mujeres, los animales, los pájaros y los seres que se
arrastran, sólo con su espíritu.
Thot, «la inteligencia o
el espíritu de Atum», tradujo en palabras estos
pensamientos o ideas de creación; y cuando profirió las
palabras, toda la creación empezó a existir.
La gran Orden de los sacerdotes de
Anu, Heliópolis, puso a Atum al frente de la
asamblea de los dioses y ya en la época de IV dinastía,
hicieron de Ra, el dios del sol, el usurpador de su lugar,
de sus poderes y de sus atributos.
Se representaba a Atum como
el dios del sol del atardecer o del principio de la noche.
Nun fue el nombre que se
dio a la vasta masa de agua que se encontraría situada en el
cielo. Constituye la parte material del gran dios Atum,
creador del universo, de los dioses y de los hombres.
En esta masa de agua, cuya
profundidad es insondable y su extensión sin límites, se
encuentran los gérmenes de toda vida y de todas las especies de
vida; por esto el dios que sería la personificación del agua (o
sea Nun) fue llamado «Padre de los dioses y el que
produjo la Gran Asamblea de los dioses»: la masa acuática
sería una imagen del Gran Océano cósmico.
De Nun salía un río que
corría a través del Tuat u «otro mundo»; su valle
dividía el Tuat en dos partes haciéndolo semejante a
Egipto.
Las aguas de Nun formaban
la residencia de Atum, de donde provenía el sol, que era
el resultado de uno de los primeros actos de creación de Atum.
Los primeros habitantes de Egipto
pensaban que el sol navegaba sobre las aguas de Nun en dos
barcas mágicas; el sol avanzaba en la primera durante la mañana
de su día, que terminaba en la segunda.
Ra
Ra es el nombre dado por
los primeros egipcios al dios Sol, pero el significado de la
palabra y su origen nos son desconocidos. Fue el primer ser
creado por Atum de las aguas celestes, de Nun; era
considerado como el emblema visible de Dios, como el dios más
grande de este mundo.
En la época antigua los
sacerdotes de Ra proclamaban que tenían en su cuerpo la
verdadera sangre de Ra y aseguraban que sus grandes
sacerdotes eran descendientes de Ra concebidos por madres
humanas.
La creencia de que Ra
descendía periódicamente del cielo y se unía a una mujer
mortal, y que todo rey de Egipto era fruto de dicha unión, se
mantuvo en el país durante unos tres mil años.
Ra era adorado, en los
vastos templos consagrados al sol y construidos por los reyes de
la Vª dinastía, bajo la forma de un obelisco truncado de piedra
maciza y coronado por una pirámide.
Khepra
Khepra es un dios
antiquísimo que la tradición religiosa asociaba a la creación
del mundo y a todo lo que en él se halla. Habitualmente se le
llamaba Khepra, «que se ha producido a sí mismo»; su
representación principal y su símbolo eran el escarabajo.
Los sacerdotes de Ra
identificaron a su dios con Khepra.
Ptah
Ptah, «el Señor de la
vida». Era uno de los más antiguos y grandes dioses de Menfis,
la tradición aseguraba que era el creador del universo.
Se le identificaba con Atum
y con Ra, era llamado:
«el dios grandioso que existía
en los tiempos primitivos, el padre de los padres, el tatarabuelo
de los dioses, el padre de los principios, el creador del huevo
del sol y de la luna, el Señor de Maat, el rey de los
países, el dios de la bella cara que ha creado su propia imagen,
que ha confeccionado su propio cuerpo, el Disco de los cielos que
ilumina a Egipto con el fuego de sus ojos».
También fue identificado con Osiris.
Shu
El hijo mayor de Atum-Ra.
Representaba a la luz. Levantó el
cielo, Nut o Neit, y lo separó de la tierra, Keb
o Geb.
Generalmente se le representaba
bajo la forma de un hombre que lleva sobre la cabeza una o varias
plumas y que en la mano sostiene un cetro.
Keb o Geb
Es el hijo de Shu, esposo
de Nut y, por ella, padre de Osiris, de Isis,
de Set y de Nefitis.
Es el dios de la tierra.
Osiris
Osiris, según la
tradición de Heliópolis, es hijo de Geb y de Nut,
esposo de su hermana Isis, padre de Horus hijo de Isis,
y hermano de Set y de Nefitis.
En los últimos tiempos, los
egipcios le transfirieron los atributos que en las primeras
dinastías sólo pertenecían a Ra y a Ra-Atum.
Era el dios del «ayer», o sea,
del pasado; del «hoy», o sea, del presente y símbolo de la
eternidad.
Como tal, no tan sólo usurpó los
atributos de Ra, sino también los de los otros dioses y,
con el tiempo, se convirtió tanto en el dios de los muertos como
el de los vivos.
Entre los numerosos dioses de
Egipto, Osiris fue el único escogido como modelo de lo
que el difunto deseaba llegar a ser cuando una vez momificado su
cadáver según la forma prescrita y celebradas por los
sacerdotes las ceremonias apropiadas, su cuerpo glorificado se
presentase ante Osiris en el cielo. Era a él, en calidad
de «Señor de la verdad y de Señor de la eternidad»,
a quien el difunto pedía que hiciera germinar su carne y que
preservara su cuerpo de la descomposición.
«Te saludo, padre Osiris,
he venido para que hagas germinar esta carne mía... Que mi
cuerpo no perezca». (Libro de los Muertos, cap. CLV).
Isis
Mujer de Osiris y madre de Horus.
Su nombre usual era el de «la
gran diosa, la madre divina, la dueña de las palabras poderosas
y de los encantamientos».
En las últimas épocas fue
llamada la «madre de los dioses y aquella que vive».
Habitualmente se la presentaba
bajo como una mujer con un tocado en forma de asiento, que
correspondía al jeroglífico que formaba su nombre.
El animal que a veces encarnaba
era la vaca. Esta es la razón por la que algunas veces lleva
sobre la cabeza cuernos de vaca.
Desde otro punto de vista, está
asociada con la estrella Sothis: en este caso se añade
una estrella a su corona.
Sin embargo generalmente Isis
era representada como una madre amamantando a su hijo Horus,
existen millares de tales representaciones tanto en bronce como
en loza.
Probablemente, era la deidad del
rocío.
Horus
Al principio, el dios-sol Horus
se diferenciaba totalmente del Horus hijo de Osiris
y de Isis, pero ya desde los primeros tiempos parece
ser que los dos dioses fueron confundidos y los atributos de uno
le fueron conferidos al otro.
El emblema visible del dios solar
era, en su origen, el halcón. Las principales formas de Horus,
el dios-sol, eran:
-Horus el grande, o Arueris.
-Horus el niño, o Harpócrates.
-Horus de los ojos (o sea: el sol
y la luna).
-el Horus de oro.
-Horus de los horizontes.
-Hermakhis, de quien la
esfinge será su imagen sobre la tierra.
-Horus el unificador del
Norte y del Sur.
Horus
El hijo de Osiris y de Isis.
Era llamado Horus «el niño» que se convirtió en
el «vengador de su padre».
En los Textos de las Pirámides,
el difunto se identifica con Horus y se hace referencia al
hecho de que el dios siempre está representado con un dedo sobre
la boca.
Set
Hijo de Geb y de Nut y
esposo de su hermana Nefitis.
Originariamente, Set
representaba la oscuridad y la noche y a veces el desierto. Era
opuesto a Horus.
Horus y Set eran
aspectos o formas opuestos del mismo dios; a veces se
representaban las cabezas de Set y de Horus sobre
un único cuerpo.
Nefitis
Hija de Geb y de Nut,
hermana de Osiris y de Isis y hermana y esposa de Set.
Representa tanto, al día antes de
la salida del sol como al día después de la puesta, pero
ninguna parte de la noche.
Los jeroglíficos que lleva sobre
la cabeza significan «Dueña de la casa».
Es la madre de Anubis.
Anubis
Hijo de Osiris o de Ra,
a veces hijo de Isis y otras de Nefitis.
Está representado por un hombre
con cabeza de perro.
En el Libro de los Muertos
siempre se le considera como el mensajero de Osiris, pero
en un texto más antiguo era el enviado principal de Ra.
Thot
Thot, «el medidor».
Thot representaba la
inteligencia divina que en el momento de la creación expresó
las palabras que, una vez pronunciadas, se transformaron en
objetos del mundo material.
Se creó a sí mismo y era el gran
dios de la tierra, del aire, del mar y del cielo (o sea, de los
cuatro elementos).
Era el escriba de los dioses y,
como tal, estaba considerado como el inventor de todas las artes
y de todas las ciencias conocidas por los egipcios. Algunos de
sus títulos eran: «Maestro de la escritura», «Maestro del
papiro», «Maestro de la paleta y del tintero», «Orador
poderoso», «Aquel cuya lengua es dulce». Las palabras y
las frases que recitaba en favor del muerto preservaban a este
último de la influencia de las fuerzas hostiles y le hacían
invisible en el otro mundo.
Era el dios de la rectitud y de la
verdad.
Al mismo tiempo que relojero del
cielo y de la tierra, era el dios de la luna, y como calculador
del tiempo recibió el nombre de: «el Medidor».
En el momento del combate entre Horus
y Set, Thot asistió como juez.
Generalmente le estaba consagrado
el mono cinocéfalo.
En los monumentos y en los
papiros, Thot aparece representado por un hombre con
cabeza de Ibis y con la corona o el disco cornudo, sobre esta. En
la mano derecha sostiene el cetro y en la derecha el símbolo de
la vida.
Hathor
«La casa de Horus».
Se identificó con Isis, Neit
y muchas otras.
Hathor era la diosa del
amor, de la belleza y de la felicidad.
A menudo, se representaba como una
mujer que tenía un disco o cuernos sobre la cabeza.
Neit
«La Madre divina», «la dama de
los cielos», «la dueña de los dioses». El cetro de su culto
estaba en Sais, en el Delta.
Los griegos la identificaron con Artemisa.
Era la diosa del gremio de los
tejedores, de la lanzadera y también de la caza.
Se presenta por una mujer que
tiene sobre la cabeza la lanzadera o las flechas.
Se pensaba que la diosa Neit
se había creado a sí misma y una antigua tradición saita la
consideraba madre de Ra, el dios sol.
Amón
El nombre de Amón o Amén
significa «el escondido» y parece referirse a la fuerza
misteriosa y desconocida que provoca la concepción en las
mujeres y en los animales. Uno de sus símbolos es el vientre de
una mujer en cinta.
En general, a partir de la XVIII
dinastía este dios fue convertido en la personificación de la
fuerza misteriosa que crea y sostiene el universo a la que el sol
simboliza en forma material.
Su nombre se cambió por el de Amón-Ra:
He aquí algunos extractos de un
bello himno a Amón-Ra (2):
Adoración a ti, oh Amón-Ra,
el Toro de Anú (Heliópolis), el gobernador de todos los
dioses, el dios bello y amado que da la vida a todo. Te saludo oh
Amón-Ra, Señor del trono de Egipto, tú que moras en Tebas, tú
el Toro de tu madre que vives en tu campo, que prolongas tus
viajes en los países del Sur, tú Señor de aquellos que
permanecen en occidente, tú el gobernador de Punt, tú el rey de
los cielos y el soberano de la tierra, tú el Señor de las cosas
que existen, tú que estabilizas la creación, tú el sostén del
universo.
Eres único entre los dioses
por tus atributos, tú el bello Toro de la Asamblea de los
dioses, tú el jefe de todos los dioses, Señor de Maat (la
Verdad), padre de los dioses, creador de los hombres, el que hizo
los animales y el ganado, señor de todo lo que existe,
fabricante del sostén de la vida, creador de las hierbas que
hacen vivir a los animales y al ganado...
Tú eres el creador de las
cosas celestes y terrestres, tú iluminas el universo...Los
dioses se postran por ellos mismos a tus pies cuando te
perciben...
Sean para ti himnos de
plegarias, oh Padre de los dioses, tú que has desplegado los
cielos y depositado la tierra... tú dueño de la eternidad y de
la perpetuidad...
Te saludo, oh Ra, Señor de
Maat, tú que estás escondido en tu relicario, señor de los
dioses. Tú eres Khepra en tu barca y cuando emites la palabra,
los dioses empiezan a existir. Tú eres Temu, el que ha hecho los
seres que poseen la razón y, aunque sus modelos sean numerosos,
tú les das la vida y haces una diferencia de forma y de altura
entre ellos. Escuchas la plegaria del afligido y te apiadas del
que clama hacia ti; liberas al débil de su opresor y juzgas
entre el fuerte y el débil...
El Nilo crece según tu
voluntad... Tú, Única forma, fabricante de todo lo que es,
Único Uno, creador de todo lo que será. El género humano
proviene de tus ojos, los dioses han nacido de tu boca, haces las
hierbas para el uso de los animales y el ganado y el sostén de
la vida par las necesidades del hombre. Das la vida al pez en el
río, al pájaro en el aire y la respiración al embrión en el
huevo; das la vida al saltamontes y haces vivir el ave de presa,
las cosas que se arrastran, las cosas que vuelan y todo lo que se
refiere a ellas. Proporcionas el alimenta a las ratas en sus
agujeros, y a los pájaros que anidan entre las ramas...
Tú Uno, Tú Único Uno, cuyos
brazos son numerosos. Todos los hombres y todas las criaturas te
adoran y te llegan plegarias desde lo alto de los cielos, desde
la vasta extensión de la tierra y desde lo más profundo del
mar...
Tú Uno, Tú Único que no
tiene segundo... cuyos nombres son variados e innumerables.
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(
1): The Book of the Dead, University
Books-New Hyde Park, New-York.
(2): Ver Grébaut, Hymne a
Ammon-Ra, París 1874
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