P r i n c i p a l T e x t o s G a l e r i a I n f o r m a c i ó n
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PRESENTACIÓN DE E. d’HOOGHVORST

PENSAMIENTOS INÉDITOS DE LOUIS CATTIAUX

El lector dEl Mensaje Reencontrado hallará, en las páginas siguientes, un Cattiaux emocionante y próximo. La originalidad y la libertad, así como la violencia o, a veces, la dulzura de estas cartas nos desvelan una personalidad poco común: la de un hombre interior, que maduró durante largo tiempo en el aislamiento y la reprobación. De hecho, el hombre interior, al no ser de este mundo, escandaliza cuando quien lo lleva se vuelve transparente. Los mediocres no iban a Cattiaux y Cattiaux no iba a ellos.

Este solitario no buscaba la soledad, ésta le fue como impuesta por la incomprensión de su entorno. De hecho, muy pocos sospecharon en Cattiaux al hombre valioso, libre y vivo, aunque extranjero, y este extranjero filtraba con severidad a sus amigos. Fue, precisamente, a sus amigos a quien escribió estas cartas.

Hemos clasificado, por temas y sin tener en cuenta ni el orden cronológico ni los diferentes destinatarios, un cierto número de pensamientos aparentemente muy diferentes. Pero, en resumen, su mensaje es siempre el mismo: El Arte, la Gran Obra, no pueden ser practicados sin pureza interior, sin vida mística, sin olvido de sí mismo, sin ofrenda y sin amor.

Han pasado treinta años y una nueva generación ha surgido, que sin duda, será más perspicaz que la antigua. Los precursores del temple de un Cattiaux, ven lo lejano y el futuro; en definitiva, su destino es haber sido incomprendidos y rehusado durante su vida, pero alabados y solicitados por las generaciones que les han sucedido.

Octubre de 1980