1. Los profetas nos han hablado de la
substancia y de la esencia de Dios, (pero nosotros
escudriñamos sus textos para descubrir en ellos la
historia, la moral, la poesía o la adivinación!
¡Oh, estúpida ceguera de los
inteligentes y de los sabios!
¡Oh, mediocridad
satisfecha de los creyentes!
|
1'. No adaptemos las Escrituras santas a
nuestros pequeños pensamientos, ya que al final todo
irá mal para nosotros. Dobleguemos, más bien, nuestros
deseos a la palabra de Dios para gozar de la protección
y de la ayuda del Todopoderoso.
"Si nos aferramos ciegamente a nuestras
opiniones, ¿cómo podrá Dios instruirnos en la
vida?"
|
|
2. ¿Quién sabrá coger en la trampa la
vida del Altísimo? ¿Quién sabrá madurarla y quién
sabrá comerla a fin de volverse como ella, puro, libre y
eterno? |
2'. Son bellos pensamientos, dice la gente
superficial cuando hojea el Libro, pero los que están
instruidos piensan: "Son las cerraduras y las llaves
de la puerta de la vida." |
|
3. Si frecuentamos a los brutos, los
malvados, los astutos o los impíos, nos volveremos como
ellos. Razón de más, si frecuentamos a Dios y a sus
verdaderos amigos, también seremos hechos a su imagen y
saborearemos la bebida de la vida pura. |
3'. El Libro habla a la intuición, al amor
y a la memoria profunda, y no a la inteligencia, a la
voluntad y a la razón superficial de los hombres.
"Lo que dice el Libro es grande, pero lo que induce
en cada uno de nosotros es inconmensurable." |
4. Los Sabios y los santos auténticos
atribuyen sólo a Dios el mérito y la alabanza de todo
lo que hacen en su NOMBRE.
"¡Oh, perfecta humildad del
conocimiento verdadero!"
|
4'. La ciencia de la naturaleza conduce al
conocimiento substancial, y la ciencia de Dios conduce al
conocimiento esencial. Quien posee estos dos tesoros es
heredero del Señor eterno y viviente. |
5. La religión y la iniciación transmiten
una enseñanza preciosa; nos corresponde resucitarla por
nuestra fe, animarla por nuestro amor y manifestarla por
nuestro conocimiento.
"Los falsos creyentes son mil veces
más repulsivos que los brutos impíos."
|
5'. ¿Qué dirán los hipócritas de aquél
que llama a Jesucristo su hermano mayor?
"El silencio, luego la
calumnia, después la persecución si les es permitido,
ya que habiéndolos abandonado Dios, ahora es el demonio
quien los inspira."
|
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6. El Libro bien puede contener la verdad,
pero si nuestros corazones no participan de ella, es como
un tesoro inútil ante el cual todos mueren de hambre y
de sed. |
6'. No pensemos: "Nos haremos ricos y
luego buscaremos a Dios".
Más bien, digamos: "Buscaremos a Dios
y luego seremos ricos".
|
| |
6''. No nos sentemos a la mesa ante una
multitud de manjares y bebidas complicados; preparemos
más bien una bandeja con una comida y una bebida
sencillas como el pan y el vino que contentaron a
nuestros Sabios padres. |
|
7. Como no soportamos la verdad simple,
desnuda y perfecta es necesario que el Señor la adorne
con follajes y flores para contentarnos. Pero también le
ha puesto espinas a fin de alejar a los superficiales y a
los inconstantes. "La
corona del Señor bien puede dejar tuertos a los
imprudentes y a los presuntuosos que se lanzan
desconsideradamente a su cabeza, en lugar de adorar sus
pies santos y perfectos."
|
7'. Si somos pusilánimes en nuestra
búsqueda y si tememos examinar el fundamento de todas
las cosas creadas, nunca encontraremos ni saborearemos a
Dios aquí abajo. "¡Cuán
débiles, tristes y pobres somos cuando el Señor está
ausente de nosotros mismos, y henos aquí animados,
alegres y colmados cuando habita de nuevo en nuestros
corazones!"
|
|
8. El Libro confirma las Escrituras santas
como un hijo abnegado responde por sus padres bien
amados. |
8'. Dios se ha hecho hombre en la carne de
Adán para que nosotros seamos hechos Dios en el oro de
Cristo. |
|
9. "Cuanto más demos, más
recibiremos." Así, el enriquecimiento viene de la
libre circulación de bienes y el empobrecimiento viene
de su inmovilización. |
9'. Quien ama a Dios y su creación también
será amado por todos los seres, ya que amando salvaremos
y seremos salvados. |
10. Quien espera sentarse en el banquete
divino no debe extrañarse de no recibir aquí abajo las
migas que colman a los transeúntes ajenos al amor.
"¡Oh, fidelidad de la primera
hora y de la última!"
|
10'. Quien maldice a los ricos y a los
poderosos se priva de llegar a ser algún día como
ellos, so pena de maldecirse a sí mismo; pero el que
desprecia a los pobres ya se ha condenado a la soledad de
la muerte. "¡Oh,
cómo lava el don secreto la mancha del pecado!"
|
|
11. Quienquiera que seamos y hagamos lo que
hagamos, mantengamos el espíritu y el corazón fijos en
Dios a fin de no perdernos en las tinieblas de este
mundo. |
11'. Procuremos que nuestro pensamiento
último esté siempre en Dios a fin de purificar nuestras
visiones durante el recogimiento de la vigilia, durante
el del sueño y durante el de la muerte. |
|
12. Quien adora a Dios en espíritu y en
acto tiene la seguridad de no equivocarse aquí abajo ni
en otra parte. |
12'. Quien busca a Dios va a la soledad de
la naturaleza. Quien ha encontrado a Dios vuelve a la
sociedad de los hombres. |
|
13. No hay obstáculo infranqueable para
quien cultiva la buena voluntad en Dios, ya que los
terrores de la noche se desvanecen ante la luz del
Perfecto. |
13'. Nuestro Señor, que habita la vida, no
nos abandonará en la hora difícil de la separación y
del despojamiento, con tal de que brillemos al menos como
luciérnagas en la noche del mundo. |
|
14. Si los mediocres aún pueden germinar,
sólo puede ser por el calor del amor fraternal. ¿Quién
no querría intentar salvar a los más desheredados de
entre los humanos? |
14'. ¡Que los Sabios y los santos que nos
han puesto en la vía de Dios sean bendecidos para
siempre en el seno purísimo y muy viviente del Único
Esplendor! |
|
15. Quien reconoce sus errores desarma a sus
enemigos y los transforma en aliados. |
15'. Todo lo que amamos nos sirve y nos
libera. Todo lo que odiamos se nos escapa y nos oprime al
final. |
|
16. Dios bien nos busca a pesar nuestro,
cuando nos ocultamos de él. ¿Por qué no lo
buscaríamos a pesar suyo, cuando nos esquiva? |
16'. El bautismo del agua nos libera y nos
purifica, pero el bautismo del Espíritu Santo nos
fecunda y nos anima plenamente. |
|
17. Legiones de ignorantes nos explican la
sabiduría profana. Cantidad de sabios nos imponen la
ciencia extranjera. Tropeles de inteligentes nos desvelan
los secretos de la creación. Una multitud de valerosos
nos promete la felicidad para mañana. Millones de
delirantes multiplican la locura de todos. Millares de
falsos profetas nos describen sus tinieblas. |
17'. Y vosotros, pobres rebeldes que os
agitáis, que aulláis y maldecís en el exilio de la
muerte, se os considera geniales y no tenéis ni siquiera
la inteligencia de buscar en silencio y con paciencia la
salida de vuestra prisión tenebrosa y helada.
Tropezáis con la superficie de las
palabras y de las cosas, y lanzáis inútilmente palabras
y cosas a la superficie del mundo.
|
|
18. Y nosotros, aturdidos por sus gritos y
gesticulaciones, seguimos pereciendo en la ignorancia y
en el miedo, en la duda y en el odio, en la soledad y en
el desespero, en la esclavitud y en la miseria, en la
vejez y en la enfermedad, pues, como ellos, hemos perdido
el conocimiento divino y repudiado la conciencia de Dios,
creyendo estúpidamente ordenar el caos con nuestra
inteligencia, con nuestra razón y con nuestra voluntad
irrisorias. |
18'. Sois tan poco perspicaces como vuestro
consejero el demonio, que juzgó estúpidamente por la
apariencia al primer hombre que Dios le presentó.
Vosotros que glorificáis diariamente el odio, Dios ya os
ha excluido de la tierra de los vivos y os odiaréis cada
vez más hasta la dispersión final.
"¡Qué brutal e inesperada es
la caída de los malvados! ¡Y cómo perdona Dios a los
que vuelven a él libremente!"
|
|
19. El hedor del pecado es lo que nos ha
conducido a la fosa. Pero la bendición de Dios es lo que
nos salvará de la muerte, y el amor calorífico del
Señor es lo que nos confirmará en el esplendor de la
vida. |
19'. Nuestro semejante y nosotros mismos
formamos el mismo ser y contenemos la misma luz. Es un
secreto de Dios al que muy pocos se acercan y que sólo
algunos elegidos poseen enteramente, ya que las almas
permanecen distintas incluso en el seno del Único. |
|
20. A cada uno le corresponde buscar a
Cristo, encontrarlo y albergarlo para ser salvado,
transformado y perfeccionado en él. |
20'. El oro celeste es lo que debemos
encarnar (después de habernos desembarazado de la
podredumbre del pecado), a fin de ser afianzados en la
vida eterna. |
21. Los estúpidos y los ignorantes siempre
quieren tener razón en todo porque confían en ellos
mismos o en los demás.
Los Sabios y los santos aceptan fácilmente
estar equivocados ya que se remiten a Dios, que conoce
exactamente el fundamento de todas las cosas.
|
21'. Consultemos al Señor y obedezcámosle
en todo si queremos conservar la vida, la salud, la paz,
el honor y los bienes que nos ha consentido aquí abajo.
"Los santos de Dios irradian
el amor para todas sus criaturas"
|
|
22. Muchos están llenos de buenas
intenciones hacia las santas Escrituras, pero están
igualmente llenos de ignorancia en lo que concierne a su
significado esencial. |
22'. Si poseyéramos una simplicidad y una
fe capaces de experimentar lo inverosímil,
penetraríamos en el secreto de las palabras divinas y
reencontraríamos la inmortalidad del jardín de Dios. |
|
23. Las estrellas, la luna y el sol brillan
sobre el mundo, mientras que los inteligentes y los
sabios disputan y deliran acerca del Dios invisible que
envía la vida y que la atrae hacia sí. |
23'. El que es puro, luminoso y viviente no
se preocupa por ello; no obstante, ilumina en el espesor
de la noche. "Ser
y olvidarlo"
|
| |
23". El Espíritu de Dios, volviendo
sobre sí mismo, produce la luz. |
|
|
24. Cuando hayamos asido al Señor por su
cabellera dorada, cuando haya transfigurado nuestra
miserable cabaña en palacio, cuando se haya convertido
en nuestro compañero victorioso e indefectible, entonces
bendeciremos con conocimiento de causa las Escrituras
santas de todas las naciones y alabaremos a Dios y a su
obra sin libros ni instructores. |
24'. Es fácil amonestar a los pecadores,
fustigar a los hipócritas y golpear a los impíos, pero
es difícil convertirlos por el ejemplo y salvarlos por
el amor cuando no se conoce visiblemente la unidad de la
que han salido y a la que volverán.
"Quien conoce el misterio de
Dios ama naturalmente a su prójimo sin vacilación ni
esfuerzo"
|
|
25. Toda la creación nos es ofrecida por
Dios, basta con que escojamos y sembremos para cosechar
en abundancia, ya sea las obras de vida, ya sea las obras
de muerte. |
25'. En todas partes hay sabios que
escudriñan las santas Escrituras, por doquier
inteligentes que profanan los misterios de Dios, y ni un
santo que purifique el cuerpo terrestre, y ni un Sabio
que realice la encarnación divina. |
|
26. La tierra es negra y se volverá aún
más negra, luego se blanqueará poco a poco y
reaparecerán los astros, las estrellas innumerables, la
luna pura y blanca y el sol vivo y dorado, que serán los
signos de la encarnación triunfante sobre la muerte. |
26'. La mano del hombre es la que dispone la
tierra, pero la naturaleza es la que opera y Dios es
quien anima. "Si
amamos y bendecimos constantemente a Dios y su creación,
él también nos amará y nos bendecirá siempre a
través de ella"
|
27. Volvámonos benévolos y corteses con
nuestro prójimo y enviemos buenos pensamientos incluso a
nuestros enemigos para que se conviertan a Dios en su
corazón. Pues las maldiciones no pueden más que
hundirles en sus opiniones y en sus odios oscuros.
No obstante, guardémonos de ellos
mientras su maldad no se haya apagado.
|
27'. Los malvados provienen de nuestra falta
de bondad, los pobres de nuestra falta de caridad, los
incrédulos de nuestra falta de fe, los rebeldes de
nuestra falta de obediencia y así con todo lo demás. He
aquí por qué siempre es culpa nuestra y nunca de los
demás, al contrario de lo que solemos creer. |
|
28. ¡Oh, irrisión!, el Señor nos ha dado
el Libro en primer lugar, y los extranjeros lo reciben
antes que nosotros, pues, creyéndonos inteligentes en el
mundo, nos hemos vuelto estúpidos ante Dios. |
28'. Cuanto más conozcamos nuestra
indignidad, más espantados estaremos por la inmensidad
de la misericordia del Señor y por la grandeza del don
que nos concede. |
| |
28". ¿Quién se lavará en el fuego y
en el agua a fin de volver a ser puro y blanco como la
sal de la vida? |
|
|
29. Si Dios está mal servido, alejémonos
de los malos servidores, pero no rechacemos al Señor
como hacen los ignorantes, que opinan groseramente sobre
lo de dentro según las apariencias de lo de fuera. |
29'. Quien se siente libre y rico en Dios no
se lamenta más de su pobreza ni de la esclavitud de este
mundo, pues ya saborea las arras de la vida eterna.
"¡Embriagante promesa!
¡Increíble donación!"
|
|
30. Debemos esforzarnos en imitar a Dios,
que no constriñe nada ni a nadie en nombre de su verdad
y de su justicia, sino que lo madura todo pacientemente
por la suavidad de su gracia y de su amor. |
30'. La buena voluntad en Dios nos libra de
las coacciones del mundo, ya que nos permite entender la
enseñanza del Señor y suscita la acción de su
Providencia oculta. |
|
31. La sabiduría de los hombres no es la
sabiduría de Dios, ya que una mira lo de fuera mientras
la otra considera lo de dentro. |
31'. El agua viene del cuerpo y el cuerpo
viene igualmente del agua, y ambos se unen en la gloria
del Salvador perfectísimo. |
|
32. No condenemos ni rechacemos a los
extraviados, pues no hace mucho aún estábamos entre
ellos. Roguemos más bien para que vengan con nosotros
mediante la gracia liberadora y mediante el amor unitivo
del Altísimo. |
32'. Cuando el Señor nos visita, henos
aquí como dioses iluminados, pero cuando nos deja, henos
aquí como bestias estúpidas. )Quién puede prever el
momento de su venida y quién puede predecir el tiempo de
su partida? |
|
33. La gracia, el amor y la fe engendran las
obras vivas; cuando desaparecen, el deber, la ley y la
coacción hacen las obras muertas. |
33'. Nuestros deseos son diez mil cosas
esparcidas y muertas, la voluntad de Dios es una sola
cosa concentrada y viva. |
|
34. Si bendecimos a Dios y su creación, la
vida se abrirá a nosotros y nos recibirá en su seno. Si
lo maldecimos todo, la vida se cerrará a nosotros y
permaneceremos abandonados en la muerte. |
34'. Nuestros santos maestros espirituales
son los instrumentos de la bendición de Dios.
Honrémosles y roguémosles en el Señor para que nos
conduzcan hasta la santa luz de Dios, que tanta falta nos
hace aquí abajo. |
|
35. ¿Quién irá hasta el final de la
palabra del Señor? ¿Quién penetrará la verdad
luminosa de los Escritos santos? ¿Quién practicará la
ciencia divina sobre la tierra? ¿Quién entrará vivo en
el reino de la eternidad? |
35'. Señor, besamos tu tierra santificada,
sembramos tu corazón oculto y recogemos preciosamente tu
gloria incomparable que nos hace vivir eternamente. |
|
36. Si poseemos la gracia y el amor y si los
practicamos para con todos, podemos ignorar la ley y el
deber, pero si aún no vivimos en Dios, la ley y el deber
deben guiarnos como el bastón duro y seco guía los
pasos del ciego. |
36'. La plegaria y la alabanza que suben
hacia Dios recaen sobre nosotros en bendiciones
multiplicadas, como los buenos pensamientos que enviamos
a los vivos y a los desaparecidos nos vuelven en dones
inesperados. |
37. Un sólo versículo iluminará a uno,
mientras que otro no verá nada en todo el Libro.
"No hay porqué ni cómo para
aquello que ES."
|
37'. ¡Cómo hace germinar al creyente la
palabra del Señor y cómo endurece al impío!
"¡Oh, profundidad!, ¡oh, misterio!, ¡oh, juicio
secreto del Perfecto!" |
38. Seamos de los que no se las componen,
sino que tienen fe en el Dios que ordena el caos.
- Seamos de los que no exigen nada,
sino que buscan la vida eterna.
- Seamos de los que no se
apoderan, sino que ruegan a aquel que colma de
bendiciones.
- Seamos de los que no
envidian, sino que se alegran de los dones del Dios de
amor.
- Seamos de los que no se
agitan, sino que obran con el Dios de resurrección.
- Seamos de los que no
condenan, sino que piden perdón a Dios para todos.
- Seamos de los que no
acumulan, sino que imitan al Dios de caridad.
- Seamos de los que no se
pelean, sino que esperan pacientemente con el Dios que
separa y une.
Seamos de los que no
matan, sino que manifiestan la vida de Dios uniendo el
cielo y la tierra.
|
38'. Los ingratos y los impíos no están
cerca de Dios, pero los aduladores y los hipócritas
tampoco. - Los
libertinos y los perezosos no están cerca de Dios, pero
los moralistas y los trabajadores tampoco.
- Los ignorantes y los
estúpidos no están cerca de Dios, pero los sabios y los
inteligentes tampoco.
- Los rebeldes y los
blasfemos no están cerca de Dios, pero los resignados y
los recitadores tampoco.
- Los vividores y los
pródigos no están cerca de Dios, pero los reprimidos y
los ahorradores tampoco.
- Los malvados y los
furiosos no están cerca de Dios, pero los bien
intencionados y los llorones tampoco.
- Los justos y los
conocedores están cerca de Dios, pero los caritativos y
los sencillos también lo están y, por encima de todo,
los que tienen la buena voluntad en Dios.
|
|
39. Examinemos en qué tienen razón los
demás y en qué estamos equivocados nosotros. De esta
manera, el acuerdo llegará fácilmente por la
aproximación de los semejantes y el alejamiento de los
contrarios. |
39'. Todo lo que pensamos, nombramos y
hacemos se corporifica y se precipita hacia nosotros.
Tengamos, pues, mucho cuidado con nuestros pensamientos,
nuestras palabras y nuestras acciones a fin de no crear
nuestra propia desgracia sin saberlo. |
|
40. Los hipócritas, los orgullosos y los
malvados se destruyen mutuamente y blasfeman contra el
verbo de Dios, ya sea bendiciendo el crimen, ya sea
maldiciendo el amor, pues los que se han hinchado van a
ser vaciados por la tempestad, y los que se han
endurecido van a ser aplastados bajo la muela. Falsos
hermanos contra hermanos enemigos. Falsos devotos contra
devotos de ciencia muerta. |
40'. El Señor no abandona a los suyos, a
los que le aman en su corazón y son sumisos a la
sabiduría oculta. La red de la desgracia y de la
exterminación no se cerrará sobre ellos, ya que la
humildad de su amor y de su conocimiento pasará,
incluso, a través de las mallas apretadas de la muerte.
"¡Qué miserable es nuestro
amor por el Señor y cuán nula es nuestra fe en su
Providencia!"
|
|
41. Muchos quieren hacer creer que saben
más que nadie acerca de los misterios de Dios, citando a
tontas y a locas las magníficas palabras de los profetas
y de los Sabios, e interpretándolas según sus
miserables pensamientos del momento. |
41'. ¡Oh, irrisión!: se pelean con la luz
de las palabras santas y Sabias y, sin embargo, se
estancan en las tinieblas.
¡Oh, crueldad!: se golpean con sentencias
de vida y se pudren cada día más en el estercolero, ya
que ahora los sordos nos aleccionan y los ciegos nos
muestran la vía santa.
|
|
42. Así, uno moraliza y otro emascula. Este
diseca y aquel empaja, y todos parecen pingüinos
explicando la Escritura santa a otros pingüinos. |
42'. La práctica de la palabra y de la
ciencia de Dios es lo que nos salvará de la muerte, y no
nuestras buenas intenciones, nuestras bellas palabras o
nuestros grandes trabajos. |
|
43. Todo lo que pidamos con fe y
perseverancia se realizará algún día ante nuestros
ojos, aquí abajo. |
43'. Vigilemos, pues, atentamente todo lo
que entra y todo lo que sale, para no caer en la trampa
de las apariencias engañosas de este mundo. |
|
44. Hagamos todo lo necesario para agradar a
Dios y soportemos pacientemente los juicios ciegos del
mundo, sin desafío ni justificación profana. |
44'. El Libro aún será nuevo y presente
cuando todas las orgullosas producciones del mundo hayan
vuelto a la nada. |
45. ¡Oh, cómo borran el pecado del mundo
el buen pensamiento, la buena palabra y la buena acción!
¡Oh, cuánto liberan el alma del
creyente la alabanza, la plegaria y la caridad en Dios!
|
45'. Quien nos ha dado el ser también nos
lo puede volver a tomar y a dárnoslo todo de nuevo.
¿Quién puede creer esto en su
corazón antes de haberlo visto con sus propios ojos?
|
|
46. ¿Cuál será el ridículo de todos los
que nos habrán explicado la palabra de Dios sin haberla
comprendido ellos mismos? Y ¿cuál será su seguridad
ante la evidencia manifestada en el último día? |
46'. Quien ha sembrado el buen grano espera
con confianza el tiempo de la cosecha. (No creamos
penetrar fácilmente la palabra inspirada de Dios si ella
misma no nos ha penetrado primero.) |
|
47. ¡Los incrédulos nos han llamado
"hombre feliz", pues el amor del Señor nos ha
hecho brillar incluso ante los ciegos! |
47'. El templo del Señor es su gracia
dentro de nuestro corazón, y el sacrificio es su amor
por nosotros y es nuestro amor por él. |
|
48. Querrán afiliarnos a iglesias, sectas o
sociedades secretas para explicar lo inexplicable, ya que
incluso los creyentes han dejado de creer que Dios aún
es capaz de hablar directamente a sus hijos. |
48'. No buscamos esclavos, ni sectarios, ni
ovejas, buscamos hombres y mujeres capaces de vivir santa
y libremente en Dios. Pues el tiempo de los rebaños ya
pasó y el de la libertad llega. |
49. La sabiduría de Dios es la libertad y
la abundancia de la vida ofrecida gratuitamente a los
hombres sencillos y rectos.
La sabiduría del mundo es el ruido y la
vanidad de las palabras huecas con las que los ciegos se
tranquilizan en su noche.
|
49'. El ateo piensa sobrevivir por su
trabajo y su inteligencia.
El religioso cree salvarse por su esperanza
y su resignación.
Apenas un Sabio o dos por
siglo operan el milagro de Dios aquí abajo y entran
vivos en la eternidad.
(Exageramos su número
adrede.)
|
|
50. Más valdría no haber nacido nunca
antes que despreciar la vida que nos ha sido dada por
Dios y que hemos oscurecido estúpidamente. |
50'. La razón de Dios está más allá del
absurdo, la razón de los hombres permanece siempre más
acá. |
51. Ni un céntimo y la reprobación de
todos a cambio de la verdad desnuda.
El dinero y la ayuda del mundo
entero a cambio de la mentira disfrazada.
|
51'. Ser colmado por Dios y vivir ignorado
del mundo, y no ser colmado por el mundo y vivir ignorado
de Dios. |
52. Los brutos, al menos, proporcionan el
reposo del espíritu, mientras que los hipócritas
destruyen la fe y los delirantes comunican la locura del
demonio. Feliz quien encuentra a un creyente de Dios y
habla del Único con él, y bienaventurado quien llega
hasta un santo de Dios y le escucha hablar del Señor de
amor. Muy
afortunado, sobre todo, quien descubre a un Sabio de Dios
y permanece en su silencio divino.
|
52'. Señor, enséñanos la humildad de tu
santa búsqueda, colócanos una pesada carga sobre la
espalda y tierra en la boca hasta que consideremos el
tocón de donde hemos sido sacados y hasta que tu
bendición nos libere del hedor del pecado y de la
oscuridad de la muerte.
Señor, por compasión, haz que callemos y
que no expliquemos nada profana y vanamente a nadie.
|
|
53. Satán está aquí para perder a los
malvados, pero también está aquí para devolver a Dios
las almas iluminadas por el amor y el conocimiento. |
53'. No hay nada oscuro ni oculto en el amor
de Dios, pero en su ciencia todo es profundidad y
misterio. |
54. ¿Acaso sabemos quien es ese niño
pequeño que ahora muere ante nosotros de peste?
¿Acaso no es el anciano acaparador
que hizo morir de miseria a la cuarta parte de la ciudad?
¿Quién juzga aquí la
justicia de Dios con la vista penetrante de un topo?
¿Quién condena la
sabiduría del Altísimo con la seguridad inconmovible de
un leño?
|
54'. ¡Oh, infortunio!, los ciegos se han
erigido en jueces severos y los sordos se han vuelto
ejecutores despiadados. Por eso, la fe y la caridad se
han alejado de todos, y la desgracia y la confusión
culminan ahora en un mundo desfigurado por el pecado, por
el odio y por el miedo.
"¿Quién puede creer firmemente en la
protección del Único? Y ¿quién puede esperar
locamente su santísimo don?"
|
55. ¡Oh, cuán sutil es el maligno, cómo
razona y qué bien informado está sobre el mundo!
¡Oh, cómo se disfraza el
engañador, cómo se insinúa y cuán hábil es para
coger en la trampa a las criaturas de Dios!
|
55'. Seamos imanes de vida y no imanes de
muerte, y sepamos que todo lo que pensamos se corporifica
en nosotros y alrededor nuestro y se alimenta de nuestras
palabras y de nuestros actos. |
56. Tentador bien nombrado, ¡cómo nos
pones a prueba en la hoguera de la envidia y del orgullo!
Tú dices "YO", pero
nosotros contestamos "DIOS".
¡Oh, enemigo!, ¿quién
nos salvará del vértigo de tu faz entenebrecida, si no
es el amor de nuestro Señor resplandeciente y purísimo?
|
56'. Así pues, tengamos mucho cuidado con
lo que pensamos y con lo que decimos, ya que si es el
bien, el bien aparecerá y si es el mal, el mal vendrá
igualmente. "Sólo
el amor de Dios nos colma y nos satisface verdaderamente.
Todo lo demás nos decepciona y aburre rápidamente. Pero
además, su santa ciencia es, sin duda, lo que nos salva
de la muerte aquí abajo."
|
|
57. El que persigue las cosas del mundo
queda muy decepcionado al final de su carrera, pero el
que no busca nada se deseca en su triste mediocridad. |
57'. El que busca incansablemente a Dios y
su verdad tiene una oportunidad de encontrarlos aquí
abajo y la santa seguridad de acercarse a ellos en el
cielo. |
|
58. Confiémonos al Señor, que borrará
nuestra pena y multiplicará nuestra alegría, y no nos
confiemos al mundo, que envidiará nuestra alegría y
rechazará nuestra pena. |
58'. Si amamos a Dios en la humanidad y en
la naturaleza, Dios nos amará también en los hombres y
a través de toda su creación. |
|
59. Después de que todo sea consumido, la
gracia, la justicia, la simplicidad, la obediencia, el
perdón y el amor germinarán de nuevo, y nuestro Dios
reposará visiblemente en sus santos, y todos los
salvados se darán el beso de paz sobre una tierra
blanqueada y reconciliada por la resurrección. |
59'. El Libro podría extenderse al
infinito; basta con que nos haya hecho tocar la raíz
sagrada del comienzo y entrever la santa luz del
Perfecto, ya que el Señor en persona será la palabra
viva del final para sus Sabios y para sus santos. |
|
60. El mundo esencial y substancial será
separado del mundo excremencial, y el primero será
glorificado con los santos de Dios, mientras que el
segundo será desechado con los rebeldes y los malvados. |
60'. En el comienzo crepuscular del fin, las
estrellas serán reunidas para formar con el sol, la luna
y los santos la tierra de los vivos fecundada por Dios; y
a continuación habrá el medio tenebroso del fin. |
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61. No encontraremos a Dios por las
especulaciones de la inteligencia ni por el trabajo de
nuestras manos. Encontraremos a Dios únicamente imitando
a Dios, pues la siembra de nuestra muerte prepara la
cosecha de nuestra vida. |
61'. Después, la luz volverá poco a poco y
la reina y el rey del cielo aparecerán en el esplendor
divino, y habrá el fin resplandeciente del fin,
anunciado y bendecido por los profetas del Señor Dios. |
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62. Nuestra razón, nuestro valor y nuestro
trabajo son impotentes para abrirnos las puertas de la
vida si la bendición y la inspiración divinas no los
acompañan. |
62'. El Señor abre el entendimiento de
quien es dócil a su voz, y todo le sale bien sin
esfuerzo, pero ciega al insensato que sólo escucha su
propio consejo y le conduce a su perdición. |
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63. ¿Por qué trabajar duramente y por qué
combatir ferozmente para obtener la sombra de la vida,
cuando el Señor nos ofrece con generosidad la realidad
divina que nunca se agota? |
63'. No fuerces a la Deseada, amigo mío,
pues si ha de venir a ti, se manifestará por sí misma.
El Señor sabe lo que hace y tú
aún lo ignoras.
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64. Es bueno ofrecer un presente al maestro
espiritual, pero ¿quién es el discípulo inteligente
que le enviará un buen pensamiento de amor? |
64'. Quien bendice en su corazón a Dios y a
sus santos hace brillar visiblemente una parcela de la
vestidura del Único. |
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65. Seamos como huérfanos que buscan
febrilmente a su Señor día y noche, y después
volvámonos como odres vacíos que esperan ser llenados
del néctar de los cielos. |
65'. A un viviente se le perdona todo,
excepto estar presente entre los agonizantes de este
mundo. "¡Oh,
sacrificio santísimo de los Hijos del Único!"
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66. Hemos caído en la fosa de inmundicias y
hemos tragado la basura tenebrosa.
¿Quién nos liberará ahora del
hedor del pecado que nos sumerge por todas partes?
¿Quién nos curará del
veneno virulento que corroe nuestros corazones y apaga
nuestro espíritu?
¿Quién separará la
sanies de la carne del Dios viviente?
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66'. ¡Oh, Señor miraculoso!, abre nuestros
corazones a tu santo rocío y vuelve a habitarnos en el
esplendor primero, si no, estamos perdidos para siempre y
nadie se compadecerá aquí abajo de nuestro desconsolado
lamento. "Lávanos,
lluvia de los cielos, y siémbranos, sol glorioso."
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67. Nuestra presunción imbécil es, desde
luego, lo que nos impide reconocer la obra grandiosa del
Señor de vida y de luz, y nuestra atenta y santa
humildad es, desde luego, lo que nos permite
descubrirla en el mundo.
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67'. Primero, admiraremos las obras de los
hombres durante nuestro sueño; luego, admiraremos las
obras de la naturaleza cuando empecemos a ver claro.
Finalmente, admiraremos las de Dios cuando estemos del
todo despiertos. |
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68. El pecado y la caída es haber comido el
fruto envenenado del árbol doble, es haber absorbido la
substancia viva con la mugre muerta y es seguir
haciéndolo. |
68'. La regeneración y la redención es
descubrir y comer el fruto puro del árbol único que
expulsará de nosotros el hedor, la oscuridad y la
inercia fatal de la muerte. |
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Habrá una reunión de salvados, como lo
ha dicho IAVÉ.
JOEL.
Buscad a Dios,
vosotros, humildes del país que habéis practicado su
ley. Buscad la justicia, buscad la humildad. Quizás
estéis a cubierto el día de la cólera de Dios.
SOFONÍAS
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